Cómo estimar su salario de mercado antes de postular
Para estimar su salario, reúna datos de al menos tres fuentes distintas para el mismo puesto, nivel y ciudad: el convenio colectivo o la estadística oficial, los rangos publicados en ofertas reales y los salarios declarados por empleados. Pase todo a la misma unidad (bruto anual) y sitúese dentro de esa horquilla según su experiencia. Con eso fije tres cifras: su mínimo, su objetivo y la cifra con la que abrirá la conversación.
Esta guía se centra en el trabajo previo: averiguar cuánto vale su perfil en el mercado y comparar ofertas que se expresan de formas distintas. Qué decir cuando le preguntan por el sueldo en la entrevista lo tratamos en cuáles son sus pretensiones salariales, y cómo negociar una oferta ya recibida, en negociar el salario tras una oferta.
¿Por qué conviene estimar el salario antes de enviar candidaturas?
Porque la cifra le sirve mucho antes de la negociación. Le permite descartar ofertas que no le interesan antes de pasar por tres entrevistas, y le evita improvisar cuando el seleccionador le pregunta en la primera llamada cuánto quiere ganar. Esa pregunta llega cada vez antes.
También le protege de dos errores frecuentes. Uno es tomar como referencia su sueldo actual, que puede estar por debajo del mercado si lleva años sin cambiar de empresa. El otro es pedir una cifra que ha oído a un conocido de otro sector o de otra ciudad.
Consejos
Antes de buscar datos, apunte en una hoja el puesto exacto, sus años de experiencia en funciones parecidas, la ciudad o la modalidad (presencial, híbrido, remoto) y el tamaño de empresa que busca. Todas las fuentes que consulte tendrá que filtrarlas con esos mismos criterios, o comparará cosas distintas.
¿Dónde consultar salarios reales?
Ninguna fuente es completa por sí sola. Cada una tiene un sesgo, y por eso conviene cruzar varias.
Los rangos de las propias ofertas
Es la fuente más directa: lo que las empresas están dispuestas a pagar hoy por un puesto parecido. Cada vez más ofertas en los portales de empleo (InfoJobs, LinkedIn, Indeed, Computrabajo y otros) incluyen una banda salarial. Recoja entre diez y veinte ofertas del mismo puesto y nivel en su zona y anote los rangos.
En la Unión Europea, la Directiva de transparencia retributiva (2023/970) reconoce a los candidatos el derecho a conocer el salario inicial o su banda antes de la entrevista, y prohíbe preguntarles por su salario anterior. Su aplicación práctica depende de la ley con la que cada país la incorpora, así que compruebe cómo está la situación en el suyo.
El convenio colectivo
En España, muchos puestos están cubiertos por un convenio colectivo, sectorial o de empresa, que fija tablas salariales mínimas por categoría profesional. Se publican en el BOE o en los boletines oficiales de cada provincia o comunidad, y los sindicatos suelen tenerlos accesibles. Le dicen cuál es el suelo legal de su categoría, que para muchos puestos cualificados queda por debajo del mercado, pero que en otros sectores es la referencia real. En algunos países de América Latina también hay contratos o convenciones colectivas en ciertos sectores y grandes empresas.
Las estadísticas oficiales
Los institutos de estadística publican datos de salarios por ocupación, sector y región. En España, la encuesta de estructura salarial del INE. En otros países, organismos como el INEGI en México o el DANE en Colombia. Son datos fiables pero muy agregados y con retraso de uno o dos años. Úselos para situarse en el orden de magnitud, no para fijar su cifra exacta.
Las guías salariales de las consultoras de selección
Varias consultoras de selección publican cada año guías con rangos por puesto, sector y nivel de experiencia, normalmente gratuitas a cambio de un registro. Son útiles para perfiles cualificados y mandos. Tenga en cuenta que se basan en los procesos que gestiona cada consultora, que suelen concentrarse en grandes empresas y grandes ciudades.
Los salarios declarados por empleados
Plataformas como Glassdoor, LinkedIn Salary o la sección de salarios de Indeed recogen sueldos que declaran los propios trabajadores, a veces por empresa concreta. Sirven para saber cuánto paga una empresa en particular. El inconveniente es que la muestra puede ser pequeña y a veces está desactualizada, sobre todo para puestos poco comunes o fuera de las grandes ciudades.
Las personas
Antiguos compañeros, contactos del sector, colegios o asociaciones profesionales y seleccionadores con los que ya haya hablado. No hace falta preguntar a nadie cuánto cobra. Basta con preguntar: «Para alguien con mi perfil, ¿qué horquilla sería razonable?». Suele ser la información más actual de todas.
¿Cómo se pasa de los datos a una cifra?
Una vez tenga los datos, siga estos pasos.
- Ponga todas las cifras en la misma unidad. Lo más práctico es bruto anual. Si una fuente da un sueldo mensual, multiplíquelo por el número de pagas que corresponda.
- Quite los valores extremos. Una oferta muy por encima o muy por debajo del resto suele corresponder a otro puesto con el mismo nombre.
- Saque su horquilla. Anote el valor más bajo y el más alto razonables, y dónde se concentran la mayoría de los datos.
- Sitúese dentro. Estará en la parte alta si tiene competencias escasas, logros medibles, idiomas que el puesto necesita o experiencia en un sector muy parecido. Estará más abajo si es su primer puesto de ese nivel, si cambia de sector o si el puesto tiene muchos candidatos.
- Fije sus tres cifras. Su mínimo, por debajo del cual no aceptaría. Su objetivo, lo que considera justo según el mercado. Y su cifra de apertura, algo por encima del objetivo, que es la que dirá si le piden una horquilla.
Para contrastar su horquilla con otra referencia, puede estimar su salario a partir de su CV: la herramienta tiene en cuenta su experiencia, su sector y su región, y le devuelve una horquilla con los argumentos que la sostienen.
Ejemplo concreto
Una técnica de contabilidad con cinco años de experiencia quiere cambiar de empresa en su misma ciudad. Recoge los rangos de quince ofertas parecidas, consulta las tablas del convenio de su sector, revisa una guía salarial y pregunta a dos antiguos compañeros. Descarta dos ofertas que en realidad eran de jefe de contabilidad. La mayoría de los datos se concentra en una franja concreta, y ella se sitúa en la parte media-alta porque ha llevado cierres completos y maneja el programa contable que piden casi todas las ofertas. Su mínimo queda en su sueldo actual más lo que le costaría el cambio. Su objetivo, en la parte media-alta de la franja. Su cifra de apertura, algo por encima.
No se fije solo en la media. Lo que le interesa es saber qué pagan las empresas del tipo al que usted aspira, y en qué parte de esa franja puede defenderse con hechos.
¿Cómo comparar ofertas con bruto, neto y pagas distintas?
Dos ofertas con la misma cifra pueden no valer lo mismo. Antes de comparar, aclare estos puntos.
- Bruto o neto. En España las ofertas se expresan casi siempre en bruto anual. Lo que llega a su cuenta depende de las cotizaciones y de la retención de IRPF, que varía según su situación personal. Para una estimación del neto, el simulador de retenciones de la Agencia Tributaria es la referencia.
- Número de pagas. En España el salario suele repartirse en catorce pagas (doce mensualidades y dos extraordinarias) o en doce, con las extras prorrateadas. El bruto anual es el mismo, pero la nómina mensual cambia. Compare siempre en anual.
- Fijo y variable. Un variable «de hasta» un porcentaje no es lo mismo que uno garantizado. Pregunte qué parte del variable se cobró de media el último año.
- Beneficios. Seguro médico, ayuda para comida o transporte, retribución flexible, formación, días de teletrabajo. Tienen valor, pero no los sume como si fueran salario.
- Condiciones. Horario, desplazamientos, guardias y horas extra. Una oferta algo mejor pagada con muchas más horas puede salir peor por hora trabajada.
En América Latina es más habitual expresar el sueldo en mensual, y las prestaciones de ley cambian según el país. En México, por ejemplo, la ley fija un aguinaldo mínimo de quince días de salario y una prima vacacional. En Colombia existen la prima de servicios y las cesantías. Pregunte siempre qué prestaciones incluye la oferta y cuáles son superiores al mínimo legal antes de comparar dos cifras mensuales.
¿Qué errores conviene evitar al estimar su salario?
- Usar una sola fuente. Una guía salarial o un dato de Glassdoor aislado puede estar muy lejos de la realidad de su zona o su sector.
- Comparar puestos que solo comparten el nombre. «Responsable de marketing» puede significar dirigir a diez personas o ser la única persona de marketing de la empresa.
- Partir de sus gastos. Lo que necesita para vivir le ayuda a fijar su mínimo, pero no es un argumento para la empresa. El argumento es el mercado y lo que usted aporta.
- Quedarse con la cifra de hace años. Revise sus datos si su búsqueda se alarga varios meses o si cambia de ciudad o de modalidad.
- Dar su cifra demasiado pronto. Si el seleccionador insiste en saber cuánto cobra ahora, tiene opciones. Lo explicamos en la trampa de la revelación de cifra.
¿Qué hacer con la cifra una vez calculada?
Úsela en tres momentos. Primero, para filtrar ofertas: si la banda publicada queda claramente por debajo de su mínimo, no merece la pena el proceso. Segundo, para responder cuando le pregunten por sus pretensiones, con una horquilla que empiece en su objetivo. Tercero, para negociar la oferta final con argumentos.
Si es su primer empleo, lea también cómo negociar su primer salario. Para preparar lo que va a decir, le servirán las frases para negociar su salario. Y antes de aceptar, revise las trampas en las ofertas de empleo, porque un buen salario no compensa unas condiciones engañosas.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé cuánto pedir de sueldo para un puesto?
Reúna datos de varias fuentes para el mismo puesto, nivel y ciudad: rangos de ofertas reales, convenio colectivo o estadística oficial, guías salariales y salarios declarados por empleados. Páselos todos a bruto anual, saque una horquilla y sitúese dentro según su experiencia y sus logros.
¿Qué fuentes de salarios son fiables?
Ninguna es completa por sí sola. Los rangos de las ofertas reflejan el mercado actual, el convenio marca el mínimo de la categoría, las estadísticas oficiales dan el orden de magnitud y los salarios declarados informan sobre empresas concretas. Crúcelas.
¿Por qué el salario de la oferta no coincide con lo que cobro cada mes?
Porque la oferta suele estar en bruto anual y su nómina es neta y mensual. La diferencia depende de las cotizaciones, de la retención de impuestos y de si el sueldo se reparte en doce o en catorce pagas.
¿Debo basar mi pretensión en mi sueldo actual?
Úselo como referencia para su mínimo, pero no como base. Si lleva años en la misma empresa, su sueldo puede estar por debajo del mercado. Su pretensión debe basarse en lo que se paga hoy por el puesto al que opta.
Ponlo en práctica
Aplica los consejos de este artículo con la herramienta gratuita de Epimoni: Estimar mi salario